PSALMO A TAMARA KARSAVINA

2004 – 2005. Montevideo

 

 

(CON DOS INTERRUPCIONES)

I

Tamara Karsavina: báilame!
Con las sutiles puntas
De tus zapatillas (compás áureo).
Lánzame –sin paracaídas- a tu espacio:
Báilame!.
Eres una voluta de la quema de los ángeles
Que ordenara Pío XII,
Báilame:
Tuércele el cuello al cisne
Que eres –no a Darío-,llévame
Con furia a Gayaneh; despréndete
De las sílfides de los falsos lagos
Entre bastidores, olor a linimento,tramoyistas,
Y escenógrafos –a veces- geniales,
Tamara Karsavina: báilame!.
Vuela con el tutú de las galaxias,
Mírame con tus ojos maquillados
Con el kohl de la Muerte!
Tamara Karsavina: báilame!.
Voy en un taxi amarillo por una zona
Del Mercado Viejo que concibió Tarcovski,
Custodiada por ruinosos conventos,
Y tú, de pronto, me asaltas
Y vuelan palomitas de papel entre infanto-juveniles
Y furgonetas de la policía;
No vuelan cisnes, vuelan mariposas electorales,
Trepanado por músicas huídas de un combate angélico
Del Brueghel..
Tamara Karsavina: báilame.
Vuélveme al sueño de este semiciego
Chantre de tu danza cósmica.

(1° Interrupción)
“La danza de Karsavina es similar al más fino poema,
al soneto más delicadamente escrito, en el que cada verso
es un tributo al altar de la poesía y regocija el alma…
Ella se derrama por todo el mundo, volando sobre los bosques,
Los valles, las montañas y los mares, como un hada
Mágica con una radiante sonrisa en sus labios…”
EDWARD STARK.

 

II

Tamara Karsavina: báilame!
Francisca Sánchez: acompáñame!
Nené Díaz: a no ser que la Vieja Señora
Se presente, la mano tenme.
Cédele el paso
Y ve…
(2° interrupción)
Desposada por el diplomático inglés Henry J. Bruce en 1917,
En ese Londres de nieblas amarillas, modernista, que desnudó
Eliot en su “Tierra Baldía”, Henry J.Bruce con su esposa,en el vestíbulo
Del Teatro de la Opera
Fue interpelado por un joven anarquista de origen italiano,
Mateo Filiberto, quien le objetó que nadie podía ser el único propietario
De una obra de arte universal (La Karsavina), y como se fueron
A las manos y a los guantes y bastones, terminó el asunto con la detención
Del joven anarquista intransigente. Tamara bailó en los Ballets Rusos
De Diaghilev; junto a Vaslav Nijinski, fundaron “El espectro de la rosa”
Y “Petrushka”. Tamara llevó a la praxis las danzas que soñara Fokine.
Volvió a la danza en 1919, recreando a Massine, a George Balanchine.
En la década del Treinta fue maestra de Margot Fonteyn,
Ya radicada definitivamente en Inglaterra –bajo dos palmos de tierra-
En mayo del 78.

 

III

Tamara Karsavina: báilame
Francisca Sánchez: acompáñame
Nené Díaz.: ama
Me…
Navíos espaciales disparos
De arcabuces angélicos pintados
Por artistas indios, el rumor del mecanismo
Celeste que controlan tus tobillos,
Peonza de tus pies, Tamara Karsavina…
Dijo el taximetrista: “Son
Treinta fichas, patrón…”

Washington Benavides
En un mayo/junio de pesadilla.
Montevideo en el 2005.