FOUR POEMS

disguised though

disguised though
by that white flower
(plumeria)
yielding its shadow
you saw
in the roofing of the church
disguised though
a hole

and all around
as if asleep
the same people
(people of 1844)
breaking the earth
heavily
with jawbones
faces angled to Camper’s measurements

and you thought
a hole
a hole
a hole
unfathomable
though disguised

 

aunque disimulado
por esa flor blanca
(plumeria)
que rendía su sombra
aunque disimulado
viste
en la techumbre de la nave
un hueco

y, alrededor
como dormida
la misma gente
(gente de 1844)
abriendo la tierra
con mandíbulas
reciamente
con el ángulo facial de Camper

y pensaste
un hueco
un hueco
un hueco
cuán profundo
aunque disimulado.

Valle de los Ingenios, mayo de 2000.

 

1.5 hours on horseback

1.5 hours on horseback and finally: ruins of the
Kentucky, coffee plantation with “great stone-walled
drying rooms” – route’s nodal point. We feel around
for branching and divisory lines, landmarks named
bobtail-horse trails by French colonists. But spreading
scrub consumed it all; rust and grass, even to the
demolished mill-and-organ; stocks; dried-up edges;
clenched brushland lacking any human trace.

Current regional production: does not exceed 12 000
cans.

Of the Kentucky: not even a plank, no worn inscription.

Pillars.

General Poverty . . .

 

Después de hora y media a caballo, por fin: las ruinas del Kentucky, cafetal con “secaderos grandes de mamposteria”  ‑punto nodal del trayecto. A tientas buscamos sus ramales y líneas divisorias, marcas que los colonos franceses llamaban caminos de colin. Pero el monte herboso se lo ha comido todo; óxido y hierba, hasta el viejo molinillo‑organillo arrasado; cepos; bordes resecos; apretada manigua sin rastro humano.

Producción actual, de la zona: no pasa las 12 000 latas.

Del Kentucky: ni siquiera una tabla, alguna inscripción borrosa.

Pilones.

Miseria General…

 

Mandrake

At the inside edge of the border, which others prefer
to describe as a blind alley, —B. killed himself.

Of course, all borders are mental, and in B.’s
case it would be best to speak of two.

So B. killed himself between that inside edge and the
wavecrest of a thought no longer angling away from him.

As a catapult he took the roots of an alkaloid he’d
classified, and, tossing himself onto the rough bed
of fusiform pieces, he finally found what he’d been
looking for: one-way street where all numbers are indistinct,
white brain masses dissipating into a matter of dreams.

 

Mandrágora

En el borde interior de la frontera, que otros prefieren llamar callejón sin salida, —B. se mató.

Claro que todas las fronteras son mentales, y en el caso de B. mejor sería hablar de dos.

De modo que B. se mató entre el borde interior y la cresta de un pensamiento que ya no se le desviaba.

Para catapultarse, tomó aquellas raicillas de un alcaloide que había clasificado, y, echándose sobre el camastro de trozos fusiformes, al fin encontró lo que buscaba: calle de una sola dirección en la que todos los números están borrados, y los blancos pedúnculos mentales se desvanecen en una materia de sueño.

 

Little China

For R.S.M.

in lieu of China
the walls that gave way
so you
elapsed (at length)
into a web of calligrams

stone segments
open (unraveled)
in the scrolls by Master Ka’

each with a modest
thimble whereby
one appeared
in pain (the long tassel
heather blue)
or in quadrilles of eight
working parts

(this is an engraving . . . )

also Lapicque’s
razor’s edge
taut and shimmering
fringe around clouds
groove-cut
sorrow drops
trickle down

like drawers of bits
on laundry carts
to the jewelry merchant
art that is to handle them
by threes along the forearm

rattling skeletons
already hanging by the
neck of the alembic

beside the Ursulines
an exact guillotine of coolies
pharmacy or five and dime
of little plumb soldiers
a legion of Maos

under the equally lead-
colored sky
(Mozarabic) land grants
of an Assisi chapel

next to
the low ridge that drained
eastward
heart’s dragon
from the bugbite movie house returning
westward (at last)
in case the axis splintered
the vase with flowers
from the rye ergot
and pomegranate
forest

how
in advance of the Great Rebellion
(the walls)
tumbling
like the mouse
sends China from its burrow
and up the hill

what do the scrolls
by Master Ka’ betray
of this matter?
“but there’s no stability
under the ground we stand
over inharmonic parts
we tread”

draining
(the walls) now
particles ultra
broken
from the sky
visible:
the terrain
full
but the plane
flat
each with a modest
thimble whereby
one receded
in pain (and also
by pedal)
the sun
over ideograms
but the mouse – bam!—
now shut into the crate
which in quadrilles of eight

we stack one by one

 

Pequeña China

a R.S.M.

eran China
las murallas que se abrían
para que tú
pasaras/de largo
por la red de caligramas

segmentos duros
abiertos/al paso
en los rollos del Maestro Ka’

cada cual
su pequeña de dedal
donde uno de dolor
parecía (azul franela
el moño largo)
o en cuadrillas de ocho
maquinales

(es un grabado…)

más la hoja de cuchilla
de Lapicque
tensa y brillante
orladas nubes
por lo bajo acanaladas
gotas de hiel
cayendo

como cajas de bolas
en trenes de lavado
al corredor de pulserías
el arte de tomarlo
en tres puntos del radial

crujiente esqueletamen
por el cuello de alambique
ya colgaban

al paso de las Ursulinas
una exacta picota de coolíes
la farmacia o quincalla
de los plúmbeos soldaditos
de una legión de maos

bajo el cielo
igual color plomo
los ejidos (mozárabes)
de una capilla de Asís

al lado
la lometa que drenaba
al oriente
el dragón de corazón
del cinema de roncha regresando
al poniente (por fín)
por si el eje se partía
el jarrón con las flores
del cornezuelo de centeno
y el bosque
de granadas

así
se derramaban (las murallas)
antes de la Gran Revuelta
como el ratón
hace China de su madriguera
subir la cuesta

¿qué muestran
en este punto
los rollos del Maestro Ka’?
“como que no hay firmeza
en lo que pisamos
en inarmónicas partes
rodamos”

ya drenaban
(las murallas)
partículas ultra
rotas
desde el cielo
se las podía ver:
el terreno
era lleno
pero el plano
llano

cada cual
su pequeña de dedal
donde uno de dolor
perecía (y de pedal
también)

el sol
sobre los ideogramas
mas el ratón ¡cataplún!
a la caja ya encerada
que en cuadrillas de ocho

una a una colocamos

 

Translated into English by Kristin Dykstra

Originally published in Mandorla:  New Writing from the Americas / Nueva escritura de las Américas 7 (2004).

 

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