I.Interminable: la enfermedad del amanecer
Si para los mayas existe una deidad del amanecer y su astro específico, confundido con estrella, para HH Montecinos este brillo se transformaría en una enfermedad y en el registro de sus secuelas, confundidas con los versos que se extienden por la página, como estrellas negras sobre un mar blanco.
Pues el amanecer, como la escritura, no es otra cosa que una performance que podemos convocar con la forma de esa enfermedad que permitirá la imaginación del devenir de nuestros signos, entrelazados a las pulsiones de la vida cósmica.
Todo libro debería ser un mapa de las estrellas, nos ha sugerido Mallarmé y toda obra debería ser interminable, se nos dice acá. Lo hemos presentido desde siempre, aun cuando muchas veces sucumbimos ante la imposibilidad. Nuestro entendimiento lineal del espacio y del tiempo representa un reflejo de las geometrías euclidianas que Raúl Zurita (un paralelo fundamental de HH Montecinos) supo poner en crisis, a través de sus grafías del cielo, del desierto y de su cuerpo, el cual, siendo agua y fuego (como el lago de Atitlán y sus volcanes), completaría los elementos del Universo: una poesía total que anunciaba el actual colapso de la modernidad, con todo su vaho de destrucción y horror, pero también con el viento de las nuevas utopías por imaginar, soplando cálida y esperanzadamente.
HH Montecinos también sabe que ha sido el lenguaje una de las cartografías devastadas por este traumático final e inicio del milenio, y que el lenguaje mismo buscará su regeneración o su dislocación absoluta, ayudado por la condensación poética. Dicha síntesis debería encarnar en imágenes nómadas, móviles y permutables, consiguiendo una poesía capaz de integrar y armonizar las posibilidades más fabulatorias del testimonio y de la ficción, cuestionando desde su propia génesis el estatuto mismo del lenguaje llamado “poético”.
No hay frontera entre la escritura y la sangre, así como no existe principio, ni final.
De ahí que cuando Valéry nos hizo visitar el cementerio del mar, quizás nos estaba invitando a sumergirnos en el agua y el aire donde los muertos serían los “monstruos celestiales” que ponen toda esa arquitectura léxica en movimiento, por virtud de la mirada y su perspectiva.
De forma análoga es que Interminable coloca al lector, situándolo adentro del océano-libro, o de un lugar llamado El Desierto de la Ceniza, ya no como observador, sino como partícipe de algo parecido a un desorden biológico, cómplice de la escritura como alteración de su propio espacio síquico y como invasión de sus certezas emocionales, intelectuales, físicas y de género.
II. Delirio y ternura: el fuego paralelo
Siguiendo a Daniel Pinchbeck y sus ideas sobre la profecía del cambio de era, el nuevo B’aqtun o Ciclo de Cuenta Larga de los mayas, a iniciarse el 21 de diciembre de 2012, no está referido al final armagedónico del mundo, sino a la clausura y ocaso de un modelo de humanidad ya caduco y el subsiguiente paso a una nueva dimensión, donde las instituciones políticas y económicas, las dinámicas sociales y culturales, más las relaciones humanas, deberían ser poéticas, lúdicas y humanistas.
La profecía es en realidad un arquetipo sobre un nuevo estado de conciencia global, cosa que habrá de cumplirse, como toda profecía, por la propia obra de nuestras mentalidades intercomunicadas de forma rizomática: la telepatía será el género literario del futuro, es lo que pienso, ayudado por la lectura de Teillard de Chardin y Rudolph Steiner.
Es quizás por eso que la poesía retoma ahora sus pulsiones más potentes, como metáfora tangible de una imaginaria quinta dimensión y de la forma en que experimentamos la vida. El lenguaje reproduce el movimiento orgánico de la naturaleza y de la imaginación, de la misma forma en que los mayas reproducían el ciclo de los astros, a través del juego de pelota.
Lo anterior lo puedo deducir con claridad al leer Interminable.
También por lo mismo comienzo a desvariar, soñando que hay una revolución en marcha, silenciosa e íntima, personal y colectiva, humana y total. No hay comandantes, ni jefes, ni caudillos. Lo que existe es un enorme texto que todos deberemos escribir juntos.
Ésta es la militancia del delirio y la ternura, cuya proclama ha expandido HH Montecinos junto a muchos poetas más por toda la América Latina, ocasionando ya sus primeras contaminaciones en otros continentes y lenguas.
El delirio como exaltación metonímica de la imaginación y del sueño, sumándose a la ternura, como estado hiperbólico del amor, parece el maridaje ideal para conspirar las nuevas estrategias de salvar nuestra humanidad, frente a un mundo que se cierra brutalmente sobre sí mismo; delirio y ternura es la mezcla exacta de Interminable, una obra que despliega los diversos paisajes mentales de su revolucionario autor.
Claramente vivimos una guerra de ficciones, donde los relatos publicitarios de las grandes corporaciones, las telenovelas caudillistas latinoamericanas, el cine negro de las nuevas e inhumanas pornografías, los narcocorridos de la violencia gratuita, los reality shows del vacío, las canciones pop de la nada, las sinfonías de la dominación y las esculturas rancias del establishment, sólo pueden ser enfrentadas por poemas interminables, capaces de abrirnos las puertas a otros mundos y otras vidas. Se trata de poemas cíclicos, cuyo inicio y final desconocemos.
Interminable es la serpiente emplumada y una de las manifestaciones de su retorno. Leyendo este libro puedo asegurar que, en la guerra de ficciones que vive el planeta, podrá vencer la poesía, siempre y cuando hagamos uso del Fuego Paralelo que atraviesa y quema el libro Interminable:
“Mi niño se asustó del Fuego Paralelo y quiso esconderse en una de esas casitas Nunca entres a una casa que no es tuya porque nunca podrás volver a salir Antes debes incendiarla con el Fuego Paralelo que es pura conversión y jamás muerte Dije esto y mi niño asintió mientras Paccha Mamma volvía a desaparecer entre las luces de los diablos escondidos en la suerte del idioma muerto”
III. El poema perfecto: la página en blanco
Afirman los quichés que el amanecer es el propio acto de esparcir la simiente en el firmamento. La escritura podría ser, entonces, la agricultura del vacío o de los campos celestes y cada letra sería una semilla de luz, generando imágenes o metáforas-constelaciones, cometas que tocan nuestro cuerpo, nuestra tierra disolviéndose en agujeros negros.
Esto me pone a pensar que escribir en esta dirección, es decir, siempre hacia el margen derecho de la página, es una posibilidad agotadora y quizás un límite demasiado autoritario. Como si la tierra todavía fuese plana en nuestras mentalidades. Como si no hubiese ocurrido ya la revolución de los cuerpos celestes.
Cerebralmente somos anteriores a Copérnico y al deslumbrante aventurero conocido como Cristóbal Colón. Pues si esta hoja es el universo total de la palabra, como sugieren tantos escritores modernos y su estúpido pánico ante la “página en blanco”, entonces sí hemos materializado la muerte y el final de la poesía.
Veamos que los concretistas brasileños (como deriva de otras vanguardias) desafiaron la dirección en que se escribían los versos, creando nuevas formas, nuevas orientaciones, ciclones de tinta y caracoles, gusanos y otras siluetas oscuras y de luz. A lo mejor terminaron haciendo meras tipografías, geometrías euclidianas (excluyendo con total franqueza al delirante y pirotécnico libro Galaxias, de Haroldo de Campos), pero su idea era cósmicamente ambiciosa y representó un gran paso hacia adelante del que nos hemos nutrido casi todos.
Pero ahora deliro de nuevo y miro sus fotos, sus retratos y los imagino, a Haroldo y a Augusto de Campos, tan parecidos a Fidel y a Raúl, sólo que en lugar de Sierra Maestra y Estado Socialista, los brasileños han tenido Cordilleras de Papel y Arquitecturas Universitarias. Una página es una prisión, como un Estado es un encierro.
A pesar de lo dicho, el impulso concretista fue el de ir hacia lo interminable, desentrañar lo que está más allá de la palabra y de la página donde la condenamos a morir. Como también el primer impulso revolucionario era hacia una victoria final de la solidaridad, la cual tampoco terminó de suceder.
Raymond Queneau tal vez estuvo más cerca de desafiar este fluir hacia el margen derecho, pues convirtió sus páginas en un origami mental y majestuoso. La poesía es un poco matemática y un poco de magia y una poca de brujería. El juego será siempre el principal desafío al vacío: es la forma en que nos tocamos, creando un espejo convexo adentro de la mente y el corazón del Otro, lo cual será la verdadera continuación de nuestra página, un documento eléctrico que se comparte, como un attachment que alteramos desde que lo vamos descargando. Su margen no es derecho, sino que no existe, no hay fronteras, sólo un viaje cíclico.
Interminable es la poesía como un ciclo sin inicio y sin muerte, la reescritura total como traducción de los símbolos vitales de nuestro devenir, la recreación infinita de las arenas del Desierto de la Ceniza, ese lugar donde alguna vez estuvo activo el Fuego Paralelo, que en realidad no muere, ni se apaga, porque nadie ha podido mirarlo y regresar a contar la historia de lo que no pasó. El que lee y escribe la poesía es un astrólogo espiritual y un cosmonauta que ha podido visualizar lo que esconden las palabras en su negrura, su tiempo es medido por un reloj que no se ha detenido, sino que sólo avanza y retorna de un segundo al otro.
Esto lo supe gracias a mi visita a un abuelo quiché, quien me ha orientado en estos momentos de dudas y crecimiento. Mientras él hablaba yo miraba un reloj tintineante al fondo de la sala de Oxlajuj Aj Pop y su aguja marcando un segundo y luego el segundo anterior. Yo lo veía una y otra vez, con mucha insistencia, hasta que el abuelo me dijo: “los relojes occidentales no funcionan, pues el movimiento de sus agujas está al revés, la vida camina hacia el otro lado”.
Sólo le pude responder que eso me recordaba a las grafías árabes y a los ideogramas, quienes de esta forma criticarían el fluir hacia el margen derecho. El abuelo asintió ligeramente, para luego mostrarme las escrituras de cierto códice que él cuidaba como a un recién nacido milenario. Luego me sonrió y me enseñó los tejidos que él ha hecho del calendario y de la cuenta de los días, el trabajo de toda su vida. Se emocionó muchísimo en aquel momento y, casi llorando, me dijo: “qué linda es nuestra escritura”, mientras besaba el códice.
Entonces entendí que ellos escribían hacia arriba, hacia abajo, hacia la derecha y hacia la izquierda, pues miran la página como la curvatura del cosmos. Física quántica avant la lettre, el que escribe no es un observador aislado, su propia escritura lo modifica y altera radicalmente, su acción constituye un devenir constante hacia afuera y hacia adentro, en todas direcciones, sin fin.
Todo eso me trajo a HH Montecinos a la cabeza y al corazón; lo visualicé de memoria, a través del documental de la chamánica e interminable Stella Díaz Varín: ahí aparece el tremendo poeta de La Novísima diciendo que “el poema perfecto es la página en blanco, es cuando comenzamos a escribir que arruinamos su perfección”. Y entiendo ahora al verso como una mancha, cuya suciedad despliega el rastro de nuestro delirio y nuestra sustancia material.
HH Montecinos nos demuestra, una vez más, que el lugar de la poesía ha sido siempre el de la locura y los panópticos traslúcidos. Y será también una eterna agricultura del firmamento, la escritura de lo Interminable y el continuo nacimiento y muerte del mito.
IV. Chat: una galaxia
A: ok, hoy mismo hago algo
(además, estoy escribiendo sobre Interminable)
(lectura paralela al Popol Wuj)
11:17 HH: ohhhhh
A: sí, sí, estoy relacionando
varios símbolos
sobre todo de “La aparición del día”, que aparece en Coma
HH: ahh sí… ese poema tiene una cita, que no me había percatado muy bien pero habla de algo así
11:18 A: sí
11:19El Popol Wuj plantea
de una forma muy enigmática
el pasaje a la siguiente dimensión
una vez lo dijiste aquí, en São Paulo, que las nuevas revoluciones eran mentales
cuando discutíamos en aquel bar con los “periféricos”
11:20y más o menos esa es la coincidencia entre esas dos obras,
además de la siembra del amanecer…
HH: jejejej… ay qué lindo… pero no me acuerdo ajajajajaj
A: jejeje, yo sé
por esO
por eso
11:21 no lo pudiste decir muy bien
HH: mucha cerveziña hahahaha
A: porque estabas medio tocado
jajajaja
y la garganta la tenías como seca
entonces nadie te oyoó
y la respuesta de una negrita ahí
fue decir un poema, medio bailando
justamente la oposición, cuerpo como referente de la lengua y paisaje mental
HH: jajajajajajjaa
jajajajaj
me encantÓ!!!!
11:22A: jajaja
entonces ese es mi texto
HH: que lindo A… que bacán que conviertas en estrellas esos momentitos, esos rayitos difusos de luz
11:23A: es lo que hacemos
y esto lo meto a reflexión también pensando en Galaxias de Haroldo de Campos, etc.
Zurita, diciéndome que los concretistas en realidad “no eran concretos”
etc.
es todo un devraye, como dicen en México
11:24 más bien gracias a ti, que me has ayudado mucho a entender la poesía, o a no entenderla
HH: naaaa… no me hagas llorar que ando sensible hoy jajajaja
A: ;)
yo creo que por eso te jalaba tanto centroamérica
11:25 tenías que ir a la fuente
a una de las fuentes, a donde se escribió El Popol Wuj
HH: siiiiiiiiiiiii hay algo aquí que me llama, adoro Guate
A: y de repente eso ayuda a entender a Neruda y ASturias…
HH: te juro que me quedaría aquí en centroamérica
A: que inauguran la literatura latinoamericana, de cierta forma
HH: pero de verdad!! te lo juro!!
A: son como los polos de atracción
México-Guate
Chile-Perú
HH: siiiiiiiiiiiiiiiiii
11:26 ES CIERTO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
A: ahí veo yo las grandes contingencias
HH: siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
qué alucinantee siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
A: lo otro sería el Río de la Plata, jajaja, bueno esto es ya hablar pendejada, sinsentido,
si lo queremos convertir en um t riángulo (de las Bermudas, jajaja)
y Xibalbá, o sea, la Otredad total, sería el África, los USA, Brasil, jajaja
HH: siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
A: no me hagas caso, ando delirando
11:27 y a partir de eso estoy leyendo Interminable
HH: que bacán A!!… me alegra muchooooo
11:28 A: y ahí entiendes mejor la gran continuidad que es América Latina
al menos yo sólo así me lo explico
pero date cuenta, hay varios binarismos múltiples
México-Guate es como Argentina-Uruguay
o Perú-Chile, o América Latina-Brasil, portuñol selvagem
11:29 HH: SIIII ES VERDADDDDDDDDDD
pero más bien zonas allí….zonas intermezzas.. áreas fronterizas que los unen… como si la separación fuera la unión
A: sí
11:30 fronteras porosas
de hecho
Xibalbá es una frontera porosa
es la tierra de los muertos
pero al mismo tiempo quisiera imaginar
que es la zona de adyacencia de lo maya y lo mexica, algo así lo entiendo
o sea, geográficamente creo que sería algún lugar en Chiapas o Yucatán, jajaja
según el propio Popol Wuj
los quichés se consideraron el pueblo más poderoso
11:31 porque son mestizos, toman la religión del otro
y ahí comienzan a dominar a los demás pueblos
para hacerse fuertes, viajaron a Xibalbá
a derrotar a los muertos
y hacerse mestizos
entonces, partiendo de esa dinámica
11:32 empiezas a ver todas las porosidades
que yo creo que ahora, con todo este tránsito de poéticas en el continente
queda como más claro
HH: siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
11:33 el límite del poema es la vida misma y eso se pasa a loS límites de ese territorio, o sea límites en el discurso, en el territorio y en el cuerpo
A: exacto!
por eso los hombres de maíz
somos nosotros
el hombre de la producción, el que vende el maíz
(esto se ve en la novela de ASturias, HOmbres de maíz)
y el siguiente paso
11:34 es pasar a la frontera de los paisajes mentales
eso es lo que anuncian para el 2012
HH: siiiiiiiiii
con Y estamos alucinados con el 2012
A: ajá, es eso pues
HH: hay un tráiler de una película que se llama así… es bacannnnnnn
está en Youtube
11:35 A: sí, he estado viendo todo eso
y en las notas a esta edición del Popol Wuj también ves
que los pueblos de la región mesoamérica
tenían tránsitos con otros pueblos de norte y sudamérica
aunque eran contactos mínimos
efímeros
y relatados como mágicos
11:36 y los incas hablaban de unos caminos
olvidé el nombre
que recuerdan la idea de Rizoma
peabirús, creo
HH: OHHHHHHHH SIIIIIIIIIIIIII
A: creo
HH: la américa prehispánica como un rizoma
A: eso es lo que es
por eso no se entiende con la modernidad
porque el modelo binario estado-nación
11:37 no es aplicable
habría que intentar un bolivarianismo
pero rizomático
HH o el pasado en general como una gran rizoma… de allí que los mitos se repitan, (en su diferencia), se construyan pirÁmides… todo en si es una conexión incesante sin eje
A: sí, eso
no hay ejes
11:38 la modernidad quiere instalar ejes
pero la vida no es así
las pirámides son como puntos nodales
del rizoma
HH: SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
ME ENCANTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
11:39A: jajaja, estoy algo volado
pero eso es lo que me he puesto a pensar
y sobre eso irá mi texto para Interminable
HH: ehhhhhhhh
11:40 A: una narración
medio ficción
11:41 y ojo, la Santa Muerte
también es ese conocimiento mestizo
para los mexicas los muertos eran lo más importante
eso temían los quichés, deliro, por eso viajan a Xibalbá
para entrar en contacto
HH: ah sip.. sipi…….la Santa Muerte es un ángel… es el mañana
eso me encanta
11:42 A: sí, es la vida
11:43 pienso que de alguna forma por eso vamos a México
en el plano cultural
como Cardoza, Monterroso, Bolaño
y otros
es una pulsión
11:44 HH: siii es una pulsión… te juro, y pregúntale a Y… cuando nos quedamos donde Julio, la noche antes de venirnos a DF… la del domingo…Y y yo tuvimos unos sueños alucinantes…y sentimso que Guate nos queria decir algo … tanto por la vez en Atitlán como ahora
super jevy!!!
pq él también soñó!!… los dos!!!
11:45 A: ah, sí, además
Yaxkin
es un rey de Tikal
del Templo de las Inscripciones
donde estaba la inscripción más larga
que se ha encontrado
HH: ohhhhhhhh
A: y Y es medio peruano
entonces, es como entender
lo latinoameriano desde otro lugar
11:46 HH: sí tiene eso de los dos… este chico es tan especial… sii es muy peruano y muy mexicano… super raro… me encantaaa
A: sí, es también una zona de adyacencia
al igual en el tema género
por eso yo descubrí también algo sobre mi sexualidad
11:47 cuando yo era chiquito, me querían imponer ser el “gay” de la familia
pues mi padre no vivía conmigo
HH: órale
A: y no me gustaban las cosas rudas, etc.
tú ya sabes
HH: jajajaa
A: jajaja
HH: somos tiernos y delirantes!
;)
A: y de alguna forma yo me rebelé a eso
buscando mis propios contactos
y fueron las mujeres
las que se abrieron a mí
11:48 entonces, yo soy transgénero invertido
porque tengo un ser femenino profundo
que se comunica mejor con las mujeres
como si fuera lesbiano, jajaja
HH: jajajajajajajajajajajajajaa
A: y eso es todo una zona de adyacencia
HH: claro… son zonas límites que se tocan
… oye A… dame 3 minutos… para meterme al blog de Santa Muerte y subir lo de Zura y regreso…
11:49 A: sí, dale hermanito
HH: ;)